“Eta” deja decenas de muertos, derrumbes y deslaves en Centroamérica

Ciudad de México, 06 de noviembre de 2020.El ciclón salió del norte de Honduras la tarde del jueves convertido en depresión tropical y volvió al Caribe, donde podría fortalecerse nuevamente a tormenta tropical.

En Centroamérica aún afectada por el mal tiempo, evalúa este viernes la destrucción provocada por el ciclón “Eta”, que dejó decenas de muertes, casas soterradas, ríos desbordados y deslaves de cerros, antes de dirigirse nuevamente hacia el Caribe.

Los países del istmo se mantenían cubiertos de neblina o con lluvias leves este viernes, un alivio después de los aguaceros que provocó “Eta” en la región desde el martes, cuando tocó tierra en el Caribe Norte de Nicaragua como un potente huracán de categoría 4.

El ciclón salió del norte de Honduras la tarde del jueves convertido en depresión tropical y volvió al Caribe, donde podría fortalecerse nuevamente a tormenta tropical mientras avanza hacia Cuba, según proyecciones del Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.

Autoridades cubanas comenzaron a prepararse para contener el impacto del ciclón, que alcanzará la isla el próximo domingo.

En Guatemala, que sufrió más de 50 muertos por derrumbes en áreas empobrecidas del norte y noroeste del país, las autoridades de socorro alertaron a la población de más lluvias.

“Las lluvias continuarán unos tres o cuatro días más”, principalmente en el noreste de Guatemala, dijo a AFP David de León, portavoz de la Coordinadora de Reducción de Desastres (Conred).

Los equipos de socorro no han podido llegar a la aldea Quejá, en el departamento norteño de Alta Verapaz, donde según el presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, murieron más de 50 personas por un desprendimiento de tierra que sepultó una veintena de viviendas.

De León precisó que centenares de personas permanecen en riesgo, 18 están desaparecidas y 4.724 se encuentran albergadas en Guatemala.

En Nicaragua, donde “Eta” llegó con potentes vientos y aguaceros que dejaron casas y edificios sin techo y árboles arrancados, persistía la lluvia este viernes en el Pacífico y el norte del país, mientras los ríos en el Caribe continúan crecidos, según las autoridades.

Medios locales reportaron que la localidad de Bilwi, donde hizo impacto Eta, permanece aislada por la crecida del río Wawa, que solo puede ser cruzado por barcaza, mientras pobladores intentan reconstruir sus casas.

El ciclón provocó la muerte de dos mineros en el Caribe nicaragüense, aunque las autoridades no han hecho un recuento del daño de “Eta”, reconoció la vicepresidenta y portavoz del gobierno, Rosario Murillo.

En Honduras murieron ocho personas como consecuencia de derrumbes e inundaciones, aunque Marvin Aparicio, de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) admitió que podría haber más víctimas.

Más de 7 mil personas debieron ser albergadas y miles más permanecen incomunicadas por las inundaciones en el norteño Valle de Sula, el centro industrial de Honduras.

Pobladores de esa zona llamaron desde el jueves a los canales de televisión a pedir ayuda para ser desalojados.

“Necesitamos lancha o helicóptero. Tenemos dos días sin comer, estamos unas 60 personas con niños”, se quejó una mujer que llamó este viernes desde Ciudad Planeta, cerca del aeropuerto de San Pedro Sula, al telenoticiero Hoy Mismo.

Población realojada

En Panamá los daños se concentraron en la provincia de Chiriquí, fronteriza con Costa Rica, donde cinco personas murieron en deslaves, incluidos tres niños, aunque las autoridades de protección civil temen que haya más víctimas.

En Chiriquí, la tormenta causó los mayores estragos, con destrucción de viviendas, carreteras, puentes y cultivos, según el gobierno panameño.

En Costa Rica murieron dos personas por un desprendimiento de tierra que sepultó su casa este jueves en el cantón de Coto Brus, fronterizo con Panamá, mientras 20 carreteras sufrieron cortes, según la Comisión Nacional de Emergencias (CNE).

Alrededor de mil 400 personas fueron trasladadas a albergues, especialmente en el sur y el litoral Pacífico, donde las lluvias que dejó Eta provocaron crecidas de ríos que inundaron grandes extensiones de Costa Rica.

El Salvador registró, por su parte, un pescador muerto este jueves, mientras unas 1.700 personas permanecen albergadas por riesgo de inundaciones, según la protección civil.

El cambio climático produce un aumento de temperatura en las capas superficiales de los océanos, lo cual genera huracanes y tormentas más poderosos y con mayor cantidad de agua, constituyendo una amenaza más peligrosa para las comunidades costeras, según estudios del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).