“La poesía nombra las cosas que corren el riesgo de perderse”

Ciudad de México a 23 de Noviembre del 2018 (MIlenio).- La conversación con Nuno Júdice, poeta portugués, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana otorgado en España y sin duda un referente central de la actual poesía portuguesa, transcurre entre pausas y dubitaciones. Es un autor reconocido por los lectores de habla hispana. En México lo leemos gracias a las traducciones que ha hecho la poeta Blanca Luz Pulido y a su presencia en diversos encuentros de poesía, como el de Poetas del Mundo Latino.  Sus primeros libros aparecen en un periodo particularmente turbulento y trascendente para Portugal: la caída de la dictadura de Salazar con la Revolución de los Claveles, en 1974.

Para el poeta nacido en Algarve, en 1949, ese periodo fue la continuación de los acontecimientos de mayo de 1968 en París y los que siguieron en julio de ese mismo año en el Festival de Avignon, que activaron muchos resortes en la vida cultural de Europa.

Pero ¿cómo incidieron en su ánimo poético y literario? “Comencé a participar en las publicaciones universitarias —responde el poeta portugués—, en el teatro, en la vida literaria. Viví una relación con el marxismo, pero menos dogmática, y tuve una participación en las luchas universitarias durante y después de 1968. Nada de eso me empujó hacia una poesía comprometida, de intervención, de contenidos políticos, pero sí despertaba la inquietud de atender a mi propia naturaleza y provocar una revolución del discurso poético, del curso de la palabra.

 Mis primeros libros de poesía responden al universo de un lenguaje no circunscrito a un contexto político. Sería muy reductor atender a tales impulsos, pero sí a un horizonte cultural más amplio que representaba la cultura de la época, de Occidente, las teorías literarias de ese momento, las reflexiones sobre lo que significa el poema.

 Una poesía además influida por muchos poetas que nada tenían que ver con la llamada poesía militante, comenzando por Fernando Pessoa, que estaba siendo descubierto en su plenitud, y por numerosos autores no portugueses, españoles y, por supuesto, latinoamericanos, además de franceses, italianos, alemanes y estadunidenses”.